Resulta difícil imaginar cuando ojo mental es ciego

Imaginación de ciertas personas carece de imágenes

Por Carl Zimmer
The New York Times, Reforma, México, 4 julio 2015

En el 2005, un inspector jubilado de la construcción, de 65 años, visitó al neurólogo Adam Zeman en la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter, en Inglaterra. Tras un procedimiento quirúrgico menor, el hombre -a quien Zeman y sus colegas se refieren como MX- de repente se dio cuenta de que no podía evocar imágenes en su mente.
Zeman no pudo encontrar literatura médica sobre la condición. Se sintió intrigado. Durante décadas, los científicos habían debatido cómo funciona el ojo de la mente y cuánto dependemos de éste para almacenar recuerdos y hacer planes para el futuro.
MX accedió a someterse a una serie de exámenes. Demostró tener buena memoria para su edad y tuvo buen desempeño en pruebas de resolución de problemas. Su única característica mental inusual era la incapacidad para formar imágenes mentales.
Zeman entonces escaneó el cerebro de MX mientras realizaba ciertas tareas. Primero, MX miraba el rostro de personas famosas y las nombraba. Los científicos encontraron que ciertas regiones de su cerebro se activaban, igual que en otras personas que ven rostros.
Luego los científicos mostraron nombres a MX y le pidieron que imaginara los rostros. En cerebros normales, algunas de esas regiones de reconocimiento de rostros se activan de nuevo. En el cerebro de MX no fue así.
Sin embargo, MX podía contestar preguntas que parecerían requerir un ojo mental funcional. Por ejemplo, pudo decirles a los científicos el color de los ojos de Tony Blair y nombrar las letras del alfabeto que tienen gancho hacia abajo, como g y j.
Desde entonces, los científicos han estudiado a otras personas que dicen no poder evocar imágenes mentales, como si el ojo de la mente estuviera ciego. Muchos de los encuestados difirieron de MX en una manera importante. Mientras que él originalmente tuvo un ojo mental, ellos nunca lo tuvieron.
Reportada en la revista Cortex, la condición ahora tiene nombre: aphantasia, basado en la palabra griega phantasia, que Aristóteles empleaba para describir el poder que presentan las imágenes para nuestra mente.
Si la aphantasia es real, es posible que una lesión cause algunos casos, mientras que otros inician al nacer.
Thomas Ebeyer, un canadiense de 25 años, descubrió su condición hace cuatro años cuando platicaba con su novia. Se sorprendió de que ella pudiera recordar lo que una amiga llevaba puesto un año antes. Ella contestó que podía ver la imagen en su mente.
"No tenía idea de qué estaba hablando", comentó. Luego se sorprendió al descubrir que todos sus conocidos podían evocar imágenes en la mente.
Como muchos otros participantes, podía contar las ventanas sin imaginarse su casa.
Zeman trata de averiguar qué tan común es la aphantasia. Ha enviado el cuestionario a miles de personas y desea saber de más personas.