Reflexiones sobre la Felicidad.

Guillermo Agudelo Murguía

Antes de tratar cualquier tema es conveniente primero definirlo, pues hay conceptos que significan cosas diferentes para cada quien, por lo tanto y en obvio de brevedad tomaré, para estas reflexiones, unas pocas definiciones del término:
1. Felicidad en general, es un estado de satisfacción debido a la propia situación en el mundo.
Por esta relación de satisfacción, la noción de Felicidad se diferencia de la de Beatitud, que es el ideal de una satisfacción independiente de la relación del hombre con el mundo, y por lo tanto, restringida a la vida contemplativa o religiosa. El concepto de felicidad es humano y mundano. Nació en la antigua Grecia, cuando Tales de Mileto, afirmó que es sabio “quien tiene un cuerpo sano, fortuna y un alma bien educada”, de lo cual desprendo que es feliz quien es sabio, en lo cual no estoy de acuerdo y puedo poner una multitud de ejemplos donde personas que tienen las cualidades que Tales señala, no son felices.

2. Felicidad es la medida del placer y la proporción de la vida. O sea como el mantenerse alejado de todo defecto y de todo exceso.
Esta definición de Demócrito no es satisfactoria y puede decirse lo mismo que de la de Tales.
3. La Felicidad es el sistema de los placeres. Solo el placer es el bien porque solamente él es deseado por sí mismo y, por lo tanto, es el fin en sí. El fin es el placer particular, la Felicidad es el sistema de los placeres. Definición de Aristipo que, como veremos, tomaran posteriores filósofos.
Platón negó que la Felicidad consistiera en el placer y, en cambio, la consideró relacionada con la virtud. Hegugesias negó la posibilidad de la Felicidad por el hecho de que los placeres son muy raros y efímeros. Tiendo a estar de acuerdo con ambos.
4. Para Platón el concepto de Felicidad es semejante al de Tales: son felices los que poseen bondad y belleza.
5. Aristóteles dijo que las personas Felices deben poseer tres especies de bienes: externos, del cuerpo y del alma.
Estas definiciones se complican con la de beatitud y hace más difícil el logro de una felicidad.
Resumiendo hasta aquí, podemos decir que a partir de Aristóteles hasta la edad media el concepto de Felicidad se podía resumir en dos corrientes, la que consideraba la satisfacción de los placeres como la felicidad y la que postulaba que para lograr la Felicidad debería incluirse la virtud y la sabiduría.
A partir del movimiento filosófico llamado Humanismo, se volvió a la idea de los epicúreos de que los placeres eran el fundamento de la Felicidad y doy otra serie de definiciones de Felicidad:
1. Para Locke, la Felicidad en su grado máximo es el más grande placer de que seamos capaces y la desgracia el dolor mayor.
2. Leibniz define la Felicidad como un placer duradero, lo que no podría suceder sin un progreso continuo hacia nuevos placeres.
No se necesita ser filósofo para darnos cuenta de lo dañino que han resultado estas definiciones.
3. Con Hume, la Felicidad como sistema de placeres adquiere un significado social pues la define como el placer que se puede difundir, el placer del mayor número y se convierte en la base del movimiento reformador inglés del siglo diecinueve.
Basado en esta definición el investigador Leary propuso el uso del LSD para drogar ciudades enteras en E.U.
4. Kant considera imposible poner a la Felicidad como fundamento de la vida moral y la definió como la condición de un ser racional en el mundo, al cual, en el total curso de su vida, todo le resulta conforme con su deseo y voluntad.
Kant demostró que tal noción es empíricamente imposible o sea irrealizable.
5. Como concepto de satisfacción absoluta y total, Hegel define la Felicidad como el ideal de un estado o condición inalcanzable, excepto en un mundo sobrenatural y por intervención de un principio omnipotente.
6. Acentuando el carácter social, James y Stuart Mill se inspiraron en la definición de Felicidad que dice que la máxima Felicidad posible es la del mayor número de personas. Aquí no se encuentra un concepto riguroso de felicidad. Al depender de las condiciones y circunstancias objetivas además que de las actitudes del hombre, no puede pertenecer al hombre en su singularidad, sino al hombre en cuanto miembro de un mundo social. Relacionan la Felicidad con el placer y distinguen un placer de otro, admitiendo la identificación solo en el ámbito de esos placeres que son socialmente compartibles.
Entonces podría decir que Leary tenía razón y como veremos, derecho a drogar ciudades enteras, porque la Constitución Norteamericana incluye entre los derechos naturales inalienables del hombre “la búsqueda de la felicidad, basándose en que el principio de la máxima Felicidad ha inspirado el pensamiento filosófico, social y político y ha sido por mucho tiempo la base del liberalismo de cuño anglosajón.
7. Por último, Bertrand Russell agrega como algo nuevo a la noción tradicional de Felicidad, una condición que considera indispensable: la multiplicidad de los intereses, de las relaciones del hombre con las cosas y con los otros hombres, y por lo tanto la eliminación del “egocentrismo”, del enclaustramiento en sí mismos y en las propias pasiones.
Al parecer los filósofos, al no poder utilizar la noción de Felicidad como principio de la vida moral, se han desinteresado, por lo general, de la noción misma.
Trataré de razonar que es la Felicidad: Sócrates, Platón y Aristóteles pensaron que, puesto que la razón es la habilidad que distingue a los seres humanos, nosotros solo podríamos llegar a ser felices si usamos nuestra razón para determinar el curso de nuestras acciones. Por otra parte, existe un pensamiento ampliamente difundido desde la antigüedad, de que somos parte del universo y que la única manera de llegar a ser felices, es actuando de acuerdo a las leyes naturales del universo.
Estos dos conceptos por si solos son incompletos, pero si los unimos, la conclusión inevitable es que la única manera de obtener Felicidad perdurable, será alinearlos con las leyes con las cuales fue diseñado el universo, por lo que un primer paso debe ser el conocimiento y la aceptación de dichas leyes por medio de la razón.
Aclaro que me estoy refiriendo al hombre como humanidad, pues la felicidad personal de ninguna manera será lograda sin estar ligada a la beatitud, ya que desde el punto de vista científico y material, estamos sujetos a las leyes que gobiernan el comportamiento de los sistemas dinámicos no lineales y por tal motivo, Felicidad e infelicidad deben tener cabida en el proceso que llamamos vida. Esto requiere de una monografía especial y no cabe su discusión en estas breves reflexiones.
Para terminar definiré la Felicidad como un estado de satisfacción pasajera que se da como consecuencia de eventos críticos constructivos, en base a los cuales adquirimos mayor Conciencia.
Esto me obliga a definir el término Conciencia, lo que requiere de mucho espacio, ya que no existe una ciencia de la Conciencia, pero propongo una definición personal que tiene amplio respaldo científico:
Conciencia Humana es el sistema complejo formado por nuestros conocimientos adquiridos y heredados, así como su procesamiento y transmisión, incluyendo nuestro comportamiento (o reacción) a dichos conocimientos.

Y mi pregunta a quienes sostienen que la Felicidad hay que buscarla en forma directa, es: ¿Qué definición de Felicidad norma este criterio? Y si no es ninguno de los anteriores ¿Se puede dar otra definición de Felicidad desde otros puntos de vista?

Julio 2007