Reditúa comida silvestre un cuerpo sano


TOM BRADY
The New York Times, 22 junio 2013

Resulta que comer una dieta rica en frutas y verduras podría no ayudamos a disfrutar de una vida larga y saludable.

Varios estudios durante los últimos 15 años, reportó The New York Times, arrojan que gran parte de nuestras hortalizas contienen bajos niveles de fitonutrientes, los compuestos que se supone reducen el riesgo de las cuatro enfermedades que plagan la vida moderna: el cáncer, los males cardiacos, la diabetes y la demencia. Y la caída en los beneficios de salud de nuestros alimentos no es un suceso reciente.
"Sin damos cuenta, hemos estado eliminando los fitonutrientes de nuestra dieta desde que dejamos de buscar plantas silvestres hace unos 10 mil años", escribió Jo Robinson en The Times.
Los dientes de león silvestres contienen siete veces los fitonutrientes de la espinaca; una papa morada originaria de Perú tiene 28 veces más antocianinas que combaten al cáncer que una papa común; un tipo de manzana tiene 100 veces más fitonutrientes que una de la variedad Golden Delicious.
Cuando los europeos arribaron por primera vez a Norteamérica, notaron que los indígenas tenían maíz de muchos colores. Hoy en día el maíz blanco y dulce es omnipresente, una variedad que tiene un contenido mayor de azúcar y menor de antocianinas. También hemos descubierto que el maíz azul, rojo y negro es rico en antocianinas, que "tienen el potencial de combatir al cáncer, calmar la inflamación, disminuir el colesterol y la presión arterial, proteger al cerebro envejeciente y reducir el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedad cardio-vascular", escribió Robinson.
Por supuesto, si no tenemos tiempo para consumir estos súper alimentos, podemos asegurarnos de tomar nuestras vitaminas. Algunos expertos afirman que las personas obtienen suficientes vitaminas de una dieta rutinaria, mientras que los fabricantes de vitaminas dicen que los suplementos son necesarios.
"La mayoría de las personas supone que, por lo menos, un excedente de vitaminas no puede hacer ningún daño", escribió Paul A. Offit en The Times. Sin embargo, los "científicos han sabido durante años que grandes cantidades de vitaminas suplementarias pueden ser bastante dañinas".
Varios estudios han arrojado que las vitaminas suplementarias A, C, E y beta caroteno, así como un mineral, el selenio; causaron mayores índices de mortalidad cuando se tomaron para prevenir los cánceres intestinales, reportó Offit.
Sin embargo, podría haber ayuda disponible de aliados invisibles. Una investigación reciente arroja que el alrededor de un billón de bacterias que vive en nuestros intestinos y nuestra piel podría combatir algunas enfermedades crónicas de nuestra época. María Gloria Dominguez-Bello, una microbióloga nacida en Venezuela que trabaja en la Universidad de Nueva York, viajó a rincones remotos del Amazonas para recolectar muestras de cazadores-recolectores. "Queremos ver cómo luce el microbioma humano antes de los antibióticos, antes de los alimentos procesados, antes del nacimiento moderno", expresó a The Times.
Los resultados preliminares arrojan que un microbioma prístino tiene una diversidad mucho mayor, y esto podría jugar un papel en los índices marcadamente más bajos en los amerindios de alergias, asma, enfermedad atópica y condiciones crónicas como la diabetes Tipo 2 y la enfermedad cardiovascular, reportó Michael Pollan en The Times.
La dieta occidental carece de fibra, y otro problema es un énfasis excesivo en la higiene, creen algunos científicos.
Pollan insta a lavarse las, manos en situaciones en que haya probabilidades de patógenos o químicos tóxicos presentes, pero quizá no después de acariciar a su perro.