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Rinoceronte blanco y guardabosques 

Baraka, se llama, está casi ciego y sordo, tiene 41 años, 82 cromosomas por célula -más que cualquier otro mamífero-, y es uno de los cuatro rinocerontes blancos del norte (Ceratotherium simum cottoni) que viven en su hábitat natural, mientras que tres más están en cautiverio. Esta subespecie del rinoceronte blanco está a punto de extinguirse, los cazadores furtivos redujeron su población de 500 individuos a sólo 15 en la década de los 70s y 80s.

Salida de la Tierra

El astronauta William Anders capturó esta imagen el 24 de diciembre de 1968, a bordo de la misión Apolo 8, que no descendió en la Luna sino realizó 10 órbitas a su alrededor. Según Galen Rowell, la célebre fotografía llamada Earthrise ("Salida de la Tierra") es la imagen ambiental más influyente de todos los tiempos. Hasta entonces, nuestra percepción del mundo había sido la misma que la de nuestros antepasados más lejanos: un suelo relativamente plano cubierto por un techo de cielo y estrellas.

nitruro de carbono amorfo

Investigadores de la Universidad Tecnológica de Michigan (MTU) descubrieron una reacción química que consume dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero más importantes en nuestro planeta, y produce un semiconductor, además de liberar energía calorífica. La reacción entre CO2 y Li3N (nitruro de litio) genera el semiconductor nitruro de carbono amorfo (C3N4) y cianamida de litio (Li2CN2), un precursor de fertilizantes.

Personas en disfraces de osos polares

¿Por qué algunas personas deciden no creer en el cambio climático? A partir de la publicación de los primeros estudios sobre el medio ambiente, en los 60s y principios de los 70s, se estableció una fuerte corriente crítica en contra, representada en particular por economistas y políticos en diferentes partes del mundo.

Silene stenophylla

Una ardilla del Pleistoceno Superior enterró frutas de la planta herbácea Silene stenophylla en su madriguera en los bancos del río Kolymá, en la Siberia oriental. Poco después, la región se congeló y se formó una gruesa capa de hielo permanente sobre la superficie. Pasaron los siglos y el área nunca se descongeló ni sufrió cambios. En 1995, cuando un equipo de científicos rusos descubrió las madrigueras fosilizadas y los frutos congelados a 38 metros de profundidad, ya habían pasado 31,800 años.