El microbioma y el desarrollo cognitivo temprano

Bacterias del género bacteroides, muy abundante en la materia fecal
 

La composición microbiana en el aparato digestivo de bebés de un año ayuda a determinar sus prospectos cognitivos a los dos años.

Ya estudios anteriores en ratones habían revelado evidencia sólida de que los microorganismos del sistema digestivo, el microbioma, influyen en el desarrollo neurológico de su hospedador. En uno de estos estudios se realizaron manipulaciones experimentales para alterar la composición del microbioma, afectando de esa manera los comportamientos exploratorios y comunicativos, así como el desarrollo cognitivo en roedores.

El estudio presente, codirigido por Alex Carlson, de la Universidad de Carolina del Norte, va más allá: Se estudió la materia fecal de un grupo de casi 100 bebés neurotípicos de un año de edad y, otra vez, a los dos años, a fin de delinear sus perfiles microbióticos. A la vez, al año y a los dos años, se realizaron pruebas cognitivas siguiendo las Escalas de Mullen. El análisis de la información produjo resultados interesantes e identificó tres grupos diferentes de bebés según la composición bacteriana de sus microbiomas. El grupo de bebés con una menor diversidad microbiana pero con un nivel más alto de bacterias del género Bacteroides tuvo los mejores resultados en sus pruebas a los dos años de edad.

Además de pruebas cognitivas, los investigadores también midieron el volumen del cerebro de los 89 bebés y comprobaron que no había ningún tipo de impacto o relación con la composición microbiótica de cada individuo. Estudios previos, sin embargo, ya habían asociado una baja diversidad microbiana en niños con la aparición de trastornos como el asma o la diabetes. Al parecer, un microbioma óptimo para el desempeño cognitivo es diferente de un microbioma óptimo para otras áreas del desarrollo infantil.

Micrografía de electrones que muestra parte del microbioma en el colon
 

No hay ninguna pista, en absoluto, de qué es lo que hace que ese género en particular de bacterias, Bacteroides, le dé un impulso al desarrollo cognitivo temprano. Tampoco es seguro que se lo dé de forma directa, pues podría ser el resultado de una interacción aún desconocida. También es posible, por ejemplo, que apunte hacia diferencias de estrato social y dieta, así como un acceso más inmediato a antibióticos, etc. Lo que sí sabemos es que el microbioma de un ser humano al año de edad ya tiene los marcadores de comunidades bacterianas como lo tendrá de adulto. El tiempo ideal de intervención, si en un futuro se realizan intervenciones a nivel microbioma, es anterior al año de edad.

Aunque este estudio se trata, una vez más, de un análisis descriptivo más que predictivo y de correlación más que de causa, es justo aceptar que por primera vez se demuestran asociaciones entre el microbioma y el desarrollo cognitivo en bebés humanos.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

El microbioma de bebés ligado con su desarrollo cognitivo

Científicos analizan materia fecal de bebés para determinar que tan listos serán