Tyrannosaurus rex, depredador confirmado

 Diente de tiranosaurio

Aunque popularmente se ha considerado al Tyrannosaurus rex el carnívoro y depredador más célebre en la historia de nuestro planeta, los paleobiólogos no se han puesto de acuerdo sobre su verdadero rol en la cadena alimenticia del Cretáceo Superior.

En los más de cien años desde el descubrimiento de los primeros ejemplares, se han separado en dos bandos: los que proponen que el Tyrannosaurus rex era un animal carroñero y los que sostienen su función de depredador. Entre las características que lo situarían como carroñero destaca la forma cónica de sus dientes, buenos para triturar, a comparación de los dientes en forma de sierra de un reconocido depredador bípedo, el alosaurio. Al parecer, el T. rex tenía un sentido del olfato más desarrollado que el necesario para la caza. Más aún, se ha especulado que el gran tamaño y peso del T. rex supondrían un elevado riesgo de incurrir en una lesión, la imposibilidad de emboscar a sus presas y un gasto de energía superlativo de haber sido la depredación su rol principal.

Pero un descubrimiento reciente que realizaron en Dakota del Sur científicos de la Universidad de Kansas nos ha dado la evidencia definitiva y directa de que el Tyrannosaurus rex se comportaba como un depredador. Se trata del hallazgo de la corona de un diente de T. rex no sólo encajado en la cola de un Edmontosaurus (de la familia de los hadrosáuridos) sino fusionado con un segmento de la espina dorsal en su cola. Seg'un el estudio de este fósil, publicado a finales de julio en PNAS, las vértebras sanadas así prueban que el Edmontosaurus fue atacado en vida por un T. rex y sobrevivió varios años al ataque. La posición del diente también se ve en sitios donde depredadores modernos suelen morder a sus presas durante la persecución.

 Tiranosaurio y edmontosaurio

“Es la bala de la pistola humeante”, dijo David Burnham, paleontólogo de la Universidad de Kansas y autor del descubrimiento. “Aquí hay una tentativa de homicidio y pudimos identificar al criminal”, y agregó que ya debemos enterrar la teoría de que el Tyrannosaurus rex era un animal carroñero. Y aunque parece un debate frívolo, determinar el rol exacto del T. rex en su ecosistema ayudaría a entender la cadena alimenticia del final del Cretáceo. A fin de cuentas, el T. rex era un animal carnívoro cuyos adultos pesaban hasta siete toneladas. Su consumo energético diario definió su era.

Es muy probable que, después de todo, el Tyrannosaurus rex haya sido un animal carroñero y a la vez un depredador oportunista, cuando se presentaba la ocasión de atacar crías o animales viejos o enfermos, de forma similar a depredadores modernos como los lobos.

Autor: IIEH

Fuentes:

Evidencia física de comportamiento depredador en el Tyrannosaurus rex

Fósil de diente prueba que el T. rex era más que un buitre gigante