Río+20, desarrollo sostenible y opiniones encontradas

Tren con rumbo hacia RioCentro, donde se celebra Río+20

Ha terminado el primer día de Río+20, la cumbre de la Tierra que oficialmente se llama Conferencia de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y cuyo borrador tiene el lema de “El futuro que queremos”. Más de 130 líderes de todo el mundo y alrededor de 50 mil delegados están reunidos en Río de Janeiro, Brasil, para firmar acuerdos políticos sobre energía sostenible y, en un marco de “economía verde”, disminuir la miseria en el mundo. A diferencia de la Cumbre de la Tierra de Río, realizada en 1992, que disfrutó del consenso de los participantes y logró los acuerdos que después se convertirían en el Protocolo de Kioto, esta conferencia presenta grandes divergencias y dos bandos opuestos por naturaleza.

Logo de Río+20Desde entonces, las condiciones de nuestro planeta han empeorado: la biodiversidad ha disminuido, 1 de cada 7 personas sufren de malnutrición, las emisiones de dióxido de carbono han aumentado 40%, en la actualidad estamos utilizando recursos naturales equivalentes a 1.5 veces el ritmo que puede ser sostenible, número que para el año 2030 se espera crezca a 2. Aunque la necesidad ahora parece más apremiante que hace 20 años, casi nadie espera que se realicen pactos significativos. No se habla de la eliminación de combustibles fósiles, por ejemplo, pero al menos se busca que los asistentes se comprometan con principios comunes. El tema que está visiblemente ausente es uno tan espinoso que pocos se atreven a tocarlo: la población del mundo seguirá creciendo hasta un estimado 9.3 mil millones de seres humanos en 2050. El control de natalidad, factor sin duda clave en la ecuación ambiental, será una decisión privada de cada pareja y nacional de cada gobierno, desde China hasta el Vaticano.

La verdad sea dicha, el meollo de las cumbres ambientales no es la salud del planeta sino la economía global y su manutención. El punto de desacuerdo principal en esta cumbre es uno que conlleva casi tanto peso moral como el de población: ¿ciertos países deben tener derecho a excepciones en el consumo de recursos durante su desarrollo? Los países desarrollados ya tuvieron sus períodos de explotación extrema de la naturaleza, algunas veces no sólo de sus propios territorios sino también de sus colonias; ¿es justo, entonces, que países con economías emergentes empleen una definición diferente de economía sostenible? Países desarrollados, en particular los de la Unión Europea quieren una definición universal de economía verde, que tanto países ricos como pobres alcancen la sostenibilidad con las mismas reglas. Países como la India, China y Brasil introdujeron al borrador, a lo largo de los últimos meses, provisiones que protegen a los países sin la infraestructura o el nivel de inversión necesarios. Otros países, como Irán, son comodines.

Las tres grandes ausencias en Río+20 hablan a gritos: Barack Obama y los líderes de Alemania y el Reino Unido, Angela Merkel y David Cameron. Aunque quedan dos días de labores antes de adoptar un acuerdo final, por lo pronto diferentes organizaciones y gobiernos ya han calificado el borrador del acuerdo de documento balanceado, de fracaso épico, de logro importante, de débil y diluido, de enorme victoria... Aunque, como dice la ONU, el futuro que queremos es uno, el presente que vivimos es tan plural como nosotros mismos.

Actualización: Documento final de la conferencia en español, "El futuro que queremos"

Autor: IIEH

Fuentes:
Opinión del Times of India
Sostenibilidad y crecimiento de población
Información general de la Cumbre

Web streams en vivo
Borrador del acuerdo en inglés

Leer más:

La página oficial de Naciones Unidas y Río+20