Muy breve historia de la nutrición deportiva

Thomas Hicks 

Desde la antigüedad griega se reconoció la importancia de la relación entre la dieta y el desempeño en los deportes. Los atletas se preparaban en lugares aislados, lejos del resto de la población, y seguían regímenes muy rigurosos.

Se cuentan muchas historias del legendario Milón de Crotona, seis veces campeón de lucha en los Juegos Olímpicos a finales del siglo VI AEC y amigo de Pitágoras: según Ateneo su dieta diaria consistía de 9 kg de carne, 9 kg de pan y 8.5 litros de vino. Plinio el Viejo alegó que su invencibilidad en la lucha se debía al consumo de alectorias (piedras que se extraen de la molleja de gallos viejos). Medio siglo más tarde, Hipócrates escribió sobre la necesidad de combinar un régimen alimenticio con un régimen de actividad física. Galeno, a su vez, trató el tema de la nutrición y la salud de los deportistas.

En la era moderna, una vez más tentados por la gloria de los juegos olímpicos, los atletas comenzaron a modificar sus dietas y a utilizar ayudas ergonómicas en forma de bebidas y medicamentos. En 1897, durante el primer Maratón de Boston, algunos corredores consumieron diferentes dosis de bebidas alcohólicas antes y durante la carrera. En 1904, en la prueba de maratón de los terceros Juegos Olímpicos en San Luis, se presentaron una serie de irregularidades que darían lugar a debates internacionales e impulsarían a la ciencia a comprender el proceso del uso de la energía durante el ejercicio físico. El ganador de ese tercer maratón olímpico fue Thomas Hicks, quien recibió claras de huevo, varios tragos brandy y dos dosis de 1 mg de estricnina durante los momentos difíciles de la carrera. La estricnina es un alcaloide que, si bien estimula el sistema nervioso, es altamente tóxica y se usa para exterminar ratas. Poco después de cruzar la meta en primer lugar, tras 3 horas y 28 minutos de carrera, Hicks se desplomó y estuvo al borde de la muerte; una dosis más de estricnina, se piensa ahora, lo hubiera matado.

En 1909, el explorador y científico noruego Fridtjof Nansen (apoyado en las experiencias de su expedición al Polo Norte) determinó la importancia de los carbohidratos en la actividad física intensa. En 1911, el fisiólogo alemán Nathan Zuntz (pionero mundial sobre metabolismo, nutrición y fisiología en altitudes elevadas) estableció lo propio con las grasas corporales. En la década de los 20s, se llevaron a cabo los primeros estudios científicos sobre la dieta deportiva, que investigaron la relación entre resistencia física y dietas basadas ya sea en carbohidratos o grasas. En los 30s comenzó la suplementación, que luego se convertiría en obsesión, de diversas vitaminas (palabra acuñada por el químico polaco Casimir Funk en 1912), por lo general de manera sintética.

Las proteínas fueron el último de los grandes macronutrientes en ser estudiados con relación al deporte, dada la dificultad en ser purificadas, así como su complejidad y su variado número de roles en nuestro cuerpo. La primera proteína en ser secuenciada fue la insulina, en 1949. Hoy en día, el Banco de Datos de Proteínas contiene no menos de 90 mil estructuras de proteínas a resolución atómica.

Estructura molecular de insulina 

En la Segunda Guerra Mundial se usaron todo tipo de suplementos dietéticos para mejorar el rendimiento de los soldados y pilotos: proteína dietética, esteroides, doping de sangre, etc. Algunos fueron implementados por deportistas de alto nivel en varias disciplinas. En los 50s, la efedra y su principio activo, la efedrina, fueron utilizados ampliamente por deportistas hasta ser declaradas ilegales por su papel en la producción de anfetaminas.  En los 60s, científicos noruegos y suecos estudiaron el proceso de almacenamiento, agotamiento y resíntesis del glucógeno en los músculos y el hígado relacionados con la práctica del deporte prolongado. En 1965, investigadores de la Universidad de Florida buscó una manera de reponer el líquido, los carbohidratos y los electrolitos que los atletas universitarios perdían en competencias bajo el sol. Los equipos de esa universidad juegan bajo el nombre de Florida Gators (Lagartos de Florida) así que al resultado de sus investigaciones le pusieron el nombre de Gator aid (apoyo para los Gators).

A principios de los 70s, se formaron instituciones nacionales para estudiar a los atletas en países como Estados Unidos y la Unión Soviética. Los deportes más estudiados fueron la carrera de fondo y el ciclismo, con un énfasis en el uso de carbohidratos. A la par, se desarrollaron instalaciones militares y centros de entrenamiento de astronautas para aplicar lo aprendido. En los 80s se estableció el campo de la nutrición deportiva y tuvo lugar el gran boom de fitness mundia y se popularizaron diferentes dietas y el consumo de suplementos ergogénicos. Se introdujo el consumo matemático de macronutrientes según la especialidad deportiva: los maratonistas, por ejemplo, debían consumir diariamente alrededor de 8 gramos de carbohidratos por kilogramo de peso; un ciclista del Tour de France requeriría al menos 20 gramos por kg de peso corporal.

En 1991, en una reunión Comité Olímpico Internacional, se definió un consenso sobre las áreas de investigación de la nutrición deportiva: La nutrición deportiva se ocupa de todas las etapas del deporte: el descanso, la actividad misma y la recuperación. Además, es uno de los tres factores que definen el nivel de desempeño en un deporte, junto con el ciclo de entrenamiento y la genética del individuo.

Así como ahora se sabe que el alcohol y la estricnina tienen efectos negativos en la práctica diaria del deporte, se ha comenzado a comprender que otros ergogénicos del deporte no tienen los resultados esperados y que incluso pueden tener resultados perjudiciales a largo plazo en su forma sintética, como algunas vitaminas y suplementos. La historia de la nutrición del deporte es semejante, así de un brochazo, a un jala y estira entre el deseo de lograr mejores marcas y el riesgo de andar a tientas por no comprender cómo funciona nuestro cuerpo.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Orígenes e historia de la nutrición deportiva

La historia de los suplementos vitamínicos

Nutrición deportiva