La Declaración de Bonn

 La Tierra en el Antropoceno

El agua dulce se está acabando. La época geológica actual, llamada Holoceno o Antropoceno, se caracteriza en parte por cambios globales en los sistemas de agua. Cambios causados por la actividad del ser humano: muchos ríos, por ejemplo, ya no desembocan en el mar.

Del 21 al 24 de mayo se llevó a cabo la conferencia “Agua en el Antropoceno” en Bonn, Alemania, a la que asistieron más de 500 de los principales científicos del agua de todo el mundo. El consenso general de los asistentes, y una fuerte advertencia a toda la humanidad, fue que de no haber reformas prontas y profundas, “en una o dos generaciones, la mayoría de los 9 mil millones de habitantes del mundo vivirán con la desventaja de una escasez apremiante de agua dulce”.

Los científicos asistentes hicieron pública una declaración al final de los cuatro días de diálogos: La Declaración de Bonn para la seguridad global del agua. Esta es la traducción completa al español de ese documento:

 

En el breve periodo de una o dos generaciones, la mayoría de los 9 mil millones de habitantes del mundo vivirán con la desventaja de una escasez apremiante de agua dulce, un recurso natural absolutamente esencial y para el cual no hay sustituto. Esta desventaja será autoinfligida y, pensamos, por completo prevenible.

Después de años de monitoreo y una década de estudios integradores como parte de la Colaboración de la Ciencia del Sistema de la Tierra (ESSP) y otras iniciativas, los científicos del agua estamos más convencidos que nunca de que los sistemas de agua dulce a lo largo del planeta se encuentran en un estado de fragilidad. Los malos manejos, la sobreexplotación y el cambio climático representan amenazas de larga duración para el bienestar del ser humano; y evaluar y responder a esas amenazas constituye un reto mayúsculo tanto para los investigadores del agua como para sus administradores. Un sinnúmero de millones de actividades humanas locales se suman y reverberan en cambios más grandes a nivel regional, continental y global, que han modificado los flujos y el almacenamiento del agua, deteriorado la calidad del agua y dañado los ecosistemas acuáticos.

La actividad humana, entonces, juega un papel central en el comportamiento del sistema global de agua.

Desde 2004, el Proyecto del Sistema Global de Agua (GWSP) ha encabezado una amplia agenda de investigación y nuevas formas de pensar sobre el agua como un sistema global compleja, con énfasis en los enlaces que vinculan sus componentes naturales y humanos. La investigación llevada a cabo por GWSP y sus colaboradores ha producido diferentes resultados de importancia que nos conducen a un mejor entendimiento global del agua dulce hoy en día.

  • Los seres humanos son un elemento fundamental del sistema global de agua, con una influencia sobre cantidades prodigiosas de agua: almacenada en presas, extraída de ríos y mantos subterráneos y desperdiciada de varias formas. Un deterioro adicional a causa de la contaminación, ahora perceptible en una escala global, limita aún más un recurso base ya de por sí exhausto, además de afectar de manera negativa la salud de formas de vida acuática y de los seres humanos.
  • En una época de desafíos inminentes al agua, persiste el problema de la realización del monitoreo ambiental y social necesario para lograr un cuadro preciso del estado del agua. Necesitamos conocer la disponibilidad, la condición y el uso del agua como parte de un sistema global mediante vigilancia ambiental sostenida. La historia nos enseña que no obtener esta información básica resultaría caro y peligroso.
  • Los seres humanos normalmente consiguen la seguridad del agua a través de soluciones de ingeniería que suelen ser costosas y durar poco tiempo, y que suelen tener un impacto duradero en sistemas socio-ecológicos. De frente a la elección del agua para obtener ganancias a corto plazo o el bienestar general de los ecosistemas acuáticos, la sociedad escoge el desarrollo industrial de forma apabullante, a menudo con consecuencias funestas en las mismos sistemas de agua que proveen el recurso.
  • Los enfoques tradicionales de desarrollo son contraproducentes, destruyen los servicios que proveen los sistemas funcionales de agua potable,  tales como protección contra las inundaciones, hábitats para la pesca y el control de la contaminación.
  • El desarrollo sostenible requiere tanto innovaciones tecnológicas como institucionales. Por el momento, la creación de instituciones efectivas en el manejo del agua ha quedado atrás de las tecnologías de la ingeniería en muchas regiones.
  • La investigación del GWSP, y otras, confirma que los aumentos actuales en el uso de agua y el deterioro del sistema de agua están en una trayectoria no sostenible. Sin embargo, el conocimiento científico de la actualidad no puede predecir con exactitud cómo o cuándo será cruzado el límite planetario. Tal punto de inflexión puede desencadenar cambios irreversibles con consecuencias potencialmente catastróficas.

La prioridad del suministro de agua, sanidad e higiene ha traído consigo beneficios innegables para la gente alrededor del mundo, pero de igual forma debemos considerar objetivos más amplios de desarrollo sostenible en el contexto del sistema global de agua. El manejo sostenible del agua basado en el ecosistema, una necesidad apremiante ratificada durante la Cumbre de la Tierra Río+20, requiere que la solución de los problemas del agua sea una responsabilidad compartida  por científicos ambientales, científicos sociales, ingenieros, quienes formulan las políticas y un grupo amplio de interesados.

Estas realidades mueven a la comunidad del agua que se ha reunido en Bonn para la conferencia GWSP “Agua en el Antropoceno” a hacer una serie recomendaciones fundamentales a las instituciones y a los individuos que se ocupan de la ciencia, el gobierno, la administración y la toma de decisiones pertinentes a los recursos de agua de la Tierra. Dados los imperativos de desarrollo que se asocian con todos los recursos naturales al comienzo del siglo XXI, exhortamos un frente unido para formar una unión estratégica de científicos, el público interesado, tomadores de decisiones y el sector privado. Está unión debe desarrollar un plan de consenso general y comunitario para desarrollar un plan del agua que esté basado en la realidad, en una perspectiva y una escala múltiples y con un enfoque de conocimiento a la acción. Las bases son estas recomendaciones:

  1. Renovar el compromiso de adoptar un enfoque interdisciplinario y de escala múltiple a la ciencia del agua, para entender la naturaleza compleja e interrelacionada del sistema global de agua y de cómo puede cambiar hoy y en el futuro.
  2. Llevar a cabo estudios de síntesis de vanguardia sobre el conocimiento del agua dulce que puedan dar pie a una evaluación de riesgos y ser usados para desarrollar estrategias para mejor promover la protección de los sistemas de agua.
  3. Entrenar a la siguiente generación de científicos del agua y otros profesionales en la investigación y administración del cambio global, a través de análisis intersectorial y el diseño de sistemas integrados.
  4. Ampliar la supervisión, mediante redes terrestres de observación ambiental y sistemas satelitales de observación de la Tierra, para brindar un monitoreo detallado del estado del sistema de agua.
  5. Tomar en cuenta alternativas basadas en el ecosistema para sustituir soluciones estructurales costosas de adaptación climática, de manera que el diseño del ambiente construido en el futuro contenga tanto infraestructura tradicional como verde.
  6. Estimular la innovación en las instituciones del agua, manteniendo un equilibrio entre las soluciones técnicas y administrativas y poniendo atención a los sistemas de valores y la equidad. Una falla al adoptar un enfoque más integrador hará imposible el diseño de estrategias o políticas efectivas de crecimiento verde.

Las recomendaciones ya hechas, de forma colectiva, pueden constituir el punto fuerte de un plan para promover la adopción de evidencia científica hacia la formulación de objetivos de desarrollo sostenible. La administración precisa de un balance entre las necesidades de la humanidad y las necesidades de la naturaleza mediante la protección de ecosistemas y los servicios que éstos proveen. Sin tal marco conceptual, anticipamos una toma de decisiones muy fragmentada y la persistencia de estrategias inadaptadas en el manejo del agua.

 

Autor: GWSP

Fuentes:

La Declaración de Bonn sobre la seguridad global del agua

Noticia sobre la conferencia en Bonn

Traducción: IIEH