La biología sintética y la biología de la conservación, un encuentro

biología sintética 

La biología sintética y la biología de la conservación son dos ramas en el estudio de la biología que se desarrollaron de forma paralela y sin contacto. 

La biología sintética estudia el diseño e ingeniería de sistemas biológicos que no existen en la naturaleza mientras que la biología de la conservación busca proteger la biodiversidad de nuestro planeta y minimizar el daño a sus especies, sus hábitats y sus ecosistemas. Los puntos de contacto entre ambas ciencias parecen tenues y no se había sugerido combinarlas hasta ahora: del 9 al 11 de abril, en Cambridge, Inglaterra, se llevó a cabo el simposio llamado "¿Cómo moldearán el futuro de la naturaleza la biología sintética y la biología de la conservación?", al que asistieron más de 80 de los más destacados biólogos sintéticos y conservacionistas del mundo.

El simposio, organizado por Wildlife Conservation Society (organización fundada en 1895), fue un raro encuentro entre ingenieros en busca de soluciones prácticas y científicos tradicionalmente moderados. Al principio, hubo desconfianza y hasta animosidad. Buena parte de los biólogos sintéticos tiene ideas que revolucionarían el mundo pero que también podrían poner en peligro el ya precario balance de la naturaleza en nuestro planeta. Uno de ellos expresó su incomodidad frente a los conservacionistas: "siento que me tratan como a un adolescente irresponsable que puede destrozar el planeta por accidente". Los conservacionistas resintieron las palabras de otro biólogo sintético, que anunció que aquellos a favor de la tecnología ganarían, por el simple hecho de ser más jóvenes (y se disculpó al día siguiente).

Al fin y al cabo se discutieron propuestas comunes para beneficiar a la Tierra: La producción de arrecifes de coral resistentes al calor, de microbios del suelo sensibles a la contaminación y de microbios del intestino de rumiantes que no produzcan metano. Además, se exploró la posibilidad de ayudar a las ranas a superar la quitridiomicosis, infección causada por un hongo que está diezmando las poblaciones de ranas en todo el mundo. Drew Endy, de la Universidad de Stanford, California, y uno de los cofundadores del campo de la biología sintética, trató de tranquilizar a los conservacionistas: "¿Cómo vamos a explorar la idea de reelaborar nuestra civilización para que baile mejor con el planeta? La comunidad de biólogos sintéticos, sea lo que sea, no puede responder por sí sola. Nuestra meta no es diseñar mamuts lanudos o palomas migratorias". Cabe aclarar que, por el momento, la biología sintética busca sobre todo la elaboración de combustibles, comida y medicinas a través del uso de microbios.

arrecife de coral

Pero la tecnología y las técnicas de modificación genéticas han alcanzado un plano en que ya es viable rescatar especies a punto de la extinción mediante la introducción de genes de otras especies. O, como en un proyecto expuesto en el simposio, mezclar diferentes organismos para rescatar un ecosistema. En lo que parece ser el primer ejemplo de la convivencia exitosa entre biología sintética y la biología de la conservación, un equipo de estudiantes de la Escuela Imperial de Londres concibió una nueva manera de detener la desertificación: diseñaron una bacteria que provoca que las plantas echen más raíces. Añadieron un conjunto de genes al microbio intestinal Escherichia coli para darle la habilidad de detectar malato, ácido que sintetizan de forma natural las raíces de las plantas. Cuando son colocados en el suelo, estos microbios se desplazan hacia la raíz más cercana y son absorbidos por la planta. Una vez adentro, los microbios usan un segundo grupo de genes que les fueron añadidos para producir auxinas, una fitohormona que regula el crecimiento vegetal y estimula el desarrollo de raíces más largas. Estas raíces reforzadas le dan cohesión al suelo y protegen sus capas superiores contra la erosión del viento y el agua. Todos los componentes de este proyecto, la bacteria, la fitohormona y los genes, se encuentran en la naturaleza, pero fue su combinación la que produjo un organismo sintético.

La biología de la conservación tiene la dura misión de aminorar los efectos de la llamada sexta extinción (la extinción masiva del holoceno). La biología sintética tiene la igualmente ardua responsabilidad de darle al ser humano las herramientas que le ayudarán a sobrevivir en un futuro sofocado por la sobrepoblación y las enfermedades (a través del desarrollo de la biomedicina, la reparación de tejidos, la reprogramación celular y terapias genéticas). Los puntos en común entre ambas ciencias son reales: la biorremediación, o el empleo de microorganismos modificados para filtrar y eliminar compuestos tóxicos y descontaminar ecosistemas; la seguridad de organismos transgénicos, mediante el uso de ácidos nucleicos no naturales es posible controlar la presencia de estos organismos en la naturaleza, etc.

Al final de sus tres días de duración, este primer simposio sobre biología sintética y biología de la conservación dejó un sinnúmero de preguntas que deberán recibir respuesta en los próximos meses y años. Pero también dejó claro algunos defectos y carencias de estos científicos y, por qué no decirlo, de toda nuestra especie: El ser humano quiere poner todo en categorías diferenciables, dividir la vida en especies y conservar su "pureza", pero así no es como se autoorganiza la naturaleza. El ser humano, también, quiere soluciones fáciles y rápidas, por inestables e impredecibles que sean, sin importar que las consecuencias pueden ser peores que el problema original.  

La coexistencia de nuestra especie con todas las demás en este planeta es un asunto muy complejo. La desertificación de grandes áreas de nuestro planeta, por ejemplo, se debe al sobrepastoreo. ¿Qué van a hacer al respecto las bacterias que promueven el crecimiento de raíces?

 

Autor: IIEH

Fuentes:

¿Podemos salvar el mundo remezclando la vida?

¿Cómo moldearán el futuro de la naturaleza la biología sintética y la biología de la conservación?

Biológos sintéticos y conservacionistas inician las conversaciones

Biología sintética y conservación de la naturaleza: tremendos problemas y soluciones tremendas