El problema del colapso de las colonias de abejas

abeja enferma

En los últimos diez años se ha incrementado de forma dramática la incidencia de este problema: colmenas enteras quedan despobladas abruptamente, la reina y sus crías son abandonadas por las abejas obreras, al igual que la comida almacenada, miel y polen.

Este fenómeno ha sido objeto de innumerables estudios y su causa precisa aún no ha sido descrita; se trata de varios factores que en conjunto han puesto en peligro la población mundial de abejas melíferas y una tercera parte de los cultivos comestibles. Algunos de las especies comestibles que dependen de la entomofilia (tipo de polinización realizada por insectos) por abejas son: la cebolla, el apio, la coliflor, el brócoli, la col, los pimientos, la papaya, el coco, la sandía, el café, la almendra, el pepino, el limón, la fresa, la nuez, la manzana, el mango y el aguacate.

En total, ha habido una reducción de más del 50% de la población mundial de abeja melífera en los últimos 20 años. Todas las causas posibles del problema de colapso de las colonias tienen su origen, de manera directa o indirecta, en los seres humanos. Estas son las razones principales que se han descubierto a la fecha:

  • Pesticidas. Un estudio del 2013 reveló que los neonicotinoides, una familia de insecticidas que actúa en el sistema nervioso central de los insectos, tiene un resultado debilitador general en las abejas (efectos subletales, les llaman). Este tipo de pesticidas es el más usado en el mundo en las últimas dos décadas, tiene una proliferación de más del 25%. Aunque no mata las abejas de manera directa, modifica sus comportamientos y reduce la funcionalidad de su sistema inmune. En pocas palabras, invita el ataque de una enorme variedad de patógenos:
  • Parásito. El ácaro Varroa destructor. Este ácaro de 1 a 2 mm sólo puede reproducirse en una colonia de abejas productoras de miel: Se adhiere al cuerpo de las abejas o sus crías y succiona su líquido circulatorio, la hemolinfa. Si no es controlado, acabará con la colmena a finales del otoño. Además de contribuir al problema del colapso, suele introducir en su huésped una variedad de virus patógenos.
  • Parásito. Nosema ceranae es un microsporidio unicelular que infecta el aparato digestivo de las abejas melíferas. El esporo es ingerido con el alimento y destruye las células que llevan a cabo la digestión. Las abejas adultas afectadas no pueden asimilar su comida y sufren un debilitamiento general. Un estudio publicado en PLOS en 2013 mostró el mecanismo inicial de contagio: los investigadores recolectaron polen de colmenas abandonadas y lo usaron para alimentar un grupo de abejas sanas; poco tiempo después este grupo sufrió una reducción muy marcada en su habilidad para resistir la infección de este parásito. El polen fue examinado y se encontraron, en promedio, 9 diferentes tipos de pesticidas.
  • Virus. Se han identificado más de una docena de virus patógenos que afectan a Apis mellifera. El virus Kakugo y el virus de la parálisis aguda, por ejemplo, son transmitidos por el ácaro varroa. Nosema (el hongo parásito ya mencionado) introduce el IIV-6 en un caso clásico de coinfección. El contagio a colmenas vecinas no sólo es un riesgo, es una ocurrencia común; un artículo de este año reporta contagios masivos en poblaciones de abejas silvestres, en este caso del virus que provoca deformidades en las alas.

Colapso de colonia

Los trastornos enumerados arriba son sólo una fracción de los males que acosan a la abeja y se suman para provocar el problema de colapso de sus colonias. Otros son: La aglomeración excesiva, como muchas otras especies en la misma industria; el uso común de antibióticos y fungicidas, cuyos efectos secundarios en las abejas todavía no están bien estudiados; la pérdida de diversidad genética debido a una crianza comercial selectiva mal planeada; malnutrición, por ser obligada a alimentarse de una sola especie vegetal, entre otros.

El problema de colapso de las colonias de abejas parece ser parte de un problema mayor: el ser humano no comprende, o elige ignorar, el tejido que forman todas las especies de nuestro planeta, cada una un hilo que se mueve en correspondencia con los demás. Las industrias agropecuarias han logrado aislar especies animales para controlarlas y aumentar su producción, pero casi sin excepciones han originado catástrofes en la biología de todas ellas: las abejas melíferas, la gallina doméstica, los salmónidos, el ganado vacuno, los camarones... Y la lista va a crecer hasta, tal vez, englobar la totalidad de nuestras fuentes alimenticias.

abejas

Autor: IIEH

Fuentes:

Los pesticidas ponen las colmenas en riesgo

Abejas melíferas y el problema de colapso de las colonias de abejas

Neonicotinoides, trastornos en las abejas y la sustentabilidad de servicios polinizadores

Abejas silvestres contagiadas por infección de abejas productoras de miel

Polinización de cultivos expone a abejas melíferas a pesticidas que alteran su susceptibilidad del patógeno Nosema ceranae

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