El ejercicio habitual cambia la forma en que funciona el ADN

 Metilación

Un estudio publicado el mes pasado en PLOS Genetics ha determinado que la práctica habitual del ejercicio realiza modificaciones en la epigenética del almacenamiento de grasa en el ser humano.

Los investigadores, de la Universidad de Lund, en Suecia, reclutaron hombres en sus 30s y 40s con un sobrepeso ligero y un estilo de vida sedentario. Después de seis meses de clases de spin y aeróbics en grupo, sin ningún cambio en su dieta o rutina habituales, todos mostraron una mejoría en su condición física y pérdida de peso gracias al régimen de ejercicio. Por supuesto, estos resultados no son inesperados pero las biopsias de tejido adiposo expusieron modificaciones en la regulación de 7,663 genes. El ejercicio había impulsado cambios epigenéticos.

Aunque nuestra secuencia de ADN incluye todos nuestros genes, no es el único elemento que determina su expresión. Hay muchos otros factores que definen la función y el comportamiento de nuestras células: la eucromatina y la heterocromatina, la modificación de histona mediante metilaciones, acetilaciones, fosforilaciones o ADP-ribosilaciones, los movimientos de trasposones, las repeticiones terminales largas (LTRs, en inglés), etc. La metilación del ADN, o sea la adición de grupos de metilo (o alquilo) a islas CpG en el ADN, cambia la expresión de los genes, en general disminuyéndola, proceso que a su vez puede incrementar la expresión de otros genes. Estos son los llamados cambios epigenéticos: no sólo influyen en el comportamiento celular sino que son los responsables de la identidad de la célula; por ejemplo, de lo que hace diferentes un cardiomiocito (o célula cardíaca) de una neurona.

Los investigadores, dirigidos por Tina Rönn, descubrieron que ejercicio frecuente a lo largo de 6 meses modificó los estados de metilación en muchos genes de nuestras células adiposas, incluyendo 31 genes específicamente relacionados con la obesidad y la diabetes tipo 2. El nivel de expresión de estos genes se redujo en una cantidad menor al 10%. Cuando los investigadores silenciaron de forma directa algunos de estos genes (usando siRNA), su expresión se redujo entre 50 y 70%, mientras que el ritmo metabólico base y el índice de metabolismo de las grasas en células adiposas se redujo drásticamente, un 44%.

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Mediante este estudio no sólo se ha relacionado la práctica del ejercicio con genes específicos sino que se ha expuesto que nuestra genética no es estática, responde al ambiente. Y según han mostrado otros estudios, cambios epigenéticos pueden ser heredables, lo que recuerda el lamarckismo; si bien no se trata de la incorporación de nuevos genes, sí se puede llamar herencia de caracteres adquiridos. El carácter adquirido, en este caso, es una reducción de la lipogénesis en el citoplasma celular.

El contrapunto está escondido en las cifras del estudio: los cambios en la metilación después de 6 meses de ejercicio son reales pero no categóricos, su rango está entre ~3% y 8%. Además, y provoca una gran interrogante, la metilación es reversible. ¿Cuánto tiempo permanecen estas marcas epigenéticas en al ADN una vez interrumpido el ejercicio?

Autor: IIEH

Fuentes:

Intervención de ejercicio a lo largo de 6 meses influye en el patrón de la metilación de ADN en tejido adiposo humano

El ejercicio afecta la epigenética del almacenamiento de grasa