China falsea informes de pesca en aguas distantes

Flota pesquera de China en radar

Un estudio publicado el 23 de marzo en la revista Fish and Fisheries ("Pescado y pesca") reveló que las estadísticas oficiales sobre la pesca de las flotas de agua distante y de altura de China sólo reportaron el 8.3% de su extracción anual real durante el periodo 2001-2011. 

La República Popular China declaró una pesca anual de 368 mil toneladas en aguas internacionales y en mares de otros países, aunque una estimación conservadora calculó que la realidad se acerca más a un promedio de 4.6 millones de toneladas por año. De ese total, 2.9 millones provinieron de las ricas regiones pesqueras de África Occidental, repleta de comunidades que dependen de la pesca artesanal. La mayor parte de la flota pesquera de altura de China consta de barcos de arrastre, que dañan el ecosistema de formas que aún no se pueden prever. "No podemos evaluar la condición de los océanos si no sabemos lo que se está extrayendo de ellos", dijo Daniel Pauly, director del estudio y científico de pesca en la Universidad de Columbia en Vancouver, Canadá. Y añadió: "La pesca no declarada está incapacitando el sector pesquero artesanal que ayuda a alimentar las poblaciones de África Occidental".

Los reportes de industrias pesqueras de todo el mundo se hacen a la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), organismo de la ONU con sede en Roma, Italia. Los convenios o contratos pesqueros entre China y los países de África Occidental se hacen de forma confidencial. La región fue sometida a la pesca intensiva de arrastre por parte de flotas pesqueras europeas hasta la década pasada, cuando la presión de la opinión pública fue lo suficientemente fuerte para detenerla, excepto en Mauritania y Marruecos. En la actualidad, las flotas chinas en esos dos países compiten principalmente con las flotas de España por especies como el pulpo y el camarón.

La destrucción ambiental que llevan a cabo las redes de arrastre es incalculable y la situación es aún más triste si consideramos lo siguiente:

  1. El pescado más consumido en China es la carpa asiática de agua fresca (la misma que ha invadido ríos en todo el mundo, desplazando otras especies). El ciudadano promedio en China no gana suficiente dinero para comprar los productos de la pesca de altura.
  2. La mayor parte del producto pesquero es exportado a países como Japón y Estados Unidos.
  3. Así como China no reporta ni siquiera el 10% de su pesca en alta mar y en otros países, suele exagerar sus estadísticas de pesca y agricultura nacionales por cuestión de orgullo, aunque ello ha llegado a provocar hambrunas.
  4. Es un hecho bien documentado que el origen de la piratería en Somalia se remonta a la sobrepesca de sus costas por las flotas pesqueras de países como España, Japón y Corea del Sur, que explotaron (a veces ilegalmente) sus poblaciones de peces con barcos de arrastre durante dos décadas y contribuyeron a la hambruna en ese país. Los pescadores somalíes no tenían ni el entrenamiento ni la infraestructura para evitarlo o competir en su contra, y decidieron armarse. Aunque claro, el fenómeno se exacerbó y en la actualidad los piratas somalíes son carteles criminales bien organizados.

Barco arrastrero chino

La opinión pública mundial condena constantemente a China, con razón, por sus niveles de destrucción ambiental y su casi completa indiferencia sobre el impacto de sus industrias. No hay que olvidar, sin embargo, que otros países han hecho exactamente lo mismo en fechas menos recientes, como Japón y Corea del Sur en las últimas tres o cuatro décadas o varios países europeos en los últimos trescientos o cuatrocientos años. Países como China, Brasil y la India se sienten, con razón, con el derecho de hacer lo mismo, de utilizar los recursos naturales para el desarrollo económico. El problema, inexorable y letal, es el tamaño de sus poblaciones. Un marinero describe así una flota pesquera de China: "Su tamaño es absolutamente ridículo. Estas flotas son inmensas. Cientos… miles de embarcaciones pesqueras se extienden hasta donde alcanza la mirada. De noche, parece una ciudad iluminada, millas y millas de ciudad".

Ya lo dijo el zoólogo Garret Hardin hace muchos años: "la población del mundo no puede mantener el nivel de vida que tiene Estados Unidos o Europa, los recursos se acabarían mucho antes". Por lo menos en este caso de las industrias pesqueras parece casi inevitable que así suceda. Por increíble que parezca, son los mismos pescadores y los responsables de la pesca quienes están acabando con el bien que los define y los mantiene. Se trata de la tragedia de los comunes, dilema social y económico sobre el que escribiremos la próxima nota.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

La industria pesquera de aguas distantes de China en el siglo XXI

Trabajo detectivesco revela sobrepesca no reportada

La manera en que se convirtieron en piratas los pescadores de Somalia

Sobrepescados y mal protegidos: Los océanos a punto de un colapso catastrófico