Trivialidades de 9 ciencias

Micorriza, la asociación simbiótica entre un hongo y las raíces de una planta
 

Diferentes ciencias describen fenómenos de interés en su campo pero poco conocidos por el público en general.

  • Físicoquímica. La trasmutación nuclear es posible. Es decir, la conversión de un elemento químico en otro. Aunque tradicionalmente se asocia a la alquimia y la piedra filosofal, ya desde hace unos cien años la ciencia ha podido cambiar el número de protones o neutrones en los átomos de algunos elementos. Ernest Rutherford realizó la primera transmutación artificial (en la naturaleza es un proceso común en las estrellas) al bombardear nitrógeno con partículas alfa para obtener oxígeno. La legendaria crisopea, la transmutación de metales corrientes en oro, es posible. El oro se puede sintetizar hoy en día, de varias maneras, en aceleradores de partículas o en reactores nucleares; estos procesos resultan, por supuesto, mucho más costosos que el oro producido.
  • Economía ambiental. La paradoja más célebre en la economía ambiental es la paradoja de Jevons, también llamada efecto rebote: Entre más eficiente sea una tecnología en su consumo de energía, más energía usamos. O sea, el perfeccionamiento tecnológico aumenta la eficiencia con la que se usa un recurso pero, a la vez y curiosamente, provoca un aumento en el mismo recurso. Dos ejemplos. La máquina de vapor de Watt superó con mucho la eficiencia de las máquinas alimentadas con carbón anteriores, lo que llevó a un consumo exponencial de carbón en diferentes industrias. La nueva tecnología de pantallas LED trajo consigo grandes ahorros en el consumo de energía pero eso hizo posible que hoy en día veamos pantallas en todos lados y se emplee más energía que antes. Hay pantallas LED para anunciar incluso un solo producto en todos lados, en los supermercados, en la calle, en los baños públicos, etc.
  • Genética. Ya con el genoma humano completamente secuenciado, la última década ha visto avances extraordinarios en este campo. Uno de ellos es nivel de comprensión de las enzimas hepáticas xenobióticas y su relación con el ambiente, tanto natural como sintético. En pocas palabras, se ha descubierto que diferencias interindividuales muy sutiles en nuestro ADN propician diferentes interacciones en cada persona con cada enfermedad y cada medicamento. La manera en que nos han recetado medicinas hasta ahora ha sido muy imprecisa. Algunas personas, por ejemplo, tienen la habilidad de descomponer la codeína en morfina muy rápido, lo que puede resultar en una sobredosis, mientras que otras no poseen esa habilidad en absoluto, por lo que no reciben efectos analgésicos.
  • Psicología. Ha sido demostrado que existe una proporción fija de interacciones positivas-negativas para predecir el futuro de una relación de matrimonio entre dos personas: los matrimonios con una proporción menor suelen acabar en divorcio. Este índice es de 5 a 1. Simplificando, si hay menos de 5 cumplidos por cada crítica, la otra persona tenderá a cree que es una relación negativa; si pasas menos de 5 días agradables con tu pareja por semana, la percepción real será que el balance es negativo y, tal vez, que no vale la pena seguir en esa relación. La evidencia, apoyada por un estudio extenso, demuestra que los seres humanos le damos una importancia desproporcionada a eventos o interacciones negativas.
  • Astrobiología. Al estudiar ciertos microorganismos en condiciones de microgravedad se ha descubierto que se vuelven menos susceptibles a los antibióticos y cobran una mayor virulencia. Esto, combinado con el hecho de que la competencia inmunitaria del ser humano se reduce durante viajes espaciales, aumenta el riesgo de infección. Es un miedo real. A pesar de niveles extraordinarios de higiene, se han detectado casi cien diferentes tipos de microorganismos a bordo de la Estación Espacial Internacional.
  • Lingüística. El continuo dialectal. Entre ciertos idiomas no existe una división fija real, solo tienen diferencias ligeras con inteligibilidad mutua que decrece a medida que aumenta la distancia. Las lenguas eslavas o las romances, por ejemplo, sólo se distinguen una de otra por su posición geográfica; es decir, entre más cerca estén del centro geográfico, más fácil es identificarlas. El portugués, el gallego, el castellano, el catalán, etc., tienen un sinnúmero de dialectos que cada vez se parecen más a la lengua vecina, según su proximidad. Este fenómeno ha recibido un golpe abrupto con el advenimiento de los medios masivos de comunicación y parece que, en pocas décadas más, desaparecerá por completo.
Espectro atmosférico, efecto luminoso transitorio que tiene lugar en la mesosfera
 
  • Meteorología. Descargas superatmosféricas. Estamos acostumbrados a ver relámpagos, resplandores durante tormentas eléctricas muy comunes en la troposfera. Pero más arriba, mucho más arriba, desde la estratosfera hasta la termosfera, tiene lugar una serie de fenómenos eléctricos súbitos. Llamados ELT (efectos luminosos transitorios), los hay de varios tipos: los elfos, halos inmensos de color rojo; los espectros, gigantes amorfos de coloración rojiza naranja o azul verdosa con tentáculos colgantes, como el de la imagen; y enormes chorros azules, que se proyectan hacia arriba como un cometa. Aún sin clasificarse hay fenómenos aún más raros como chorros dobles. La mayoría de ellos tienen propiedades exóticas, los elfos, por ejemplo, sólo existen un milisegundo pero miden alrededor de 400 km de diámetro.
  • Fitología e ingeniería de bosques. Los árboles de diferentes especies se comunican en los bosques. En las últimas décadas se descubrió y describió la compleja red de simbiosis entre ciertos hongos y las raíces de una planta, relación conocidas como micorriza arbuscular. Mediante esta asociación, los árboles reciben minerales y agua y el hongo obtiene hidratos de carbono y vitaminas que no puede sintetizar por sí solo. Pero esta red tiene otras funciones y le da la capacidad a una planta de una especie de darle agua a una de otra especie, en un claro ejemplo de cooperación. Los árboles también pueden comunicar la presencia de depredadores a otros árboles, identificar las oscilaciones de orugas (sin confundirlas con el aire), y alertar a otros árboles para que liberen toxinas de antemano. Las jirafas, se sabe, deben cuidarse de la dirección del viento al comer hojas de un árbol, pues se liberan feromonas de advertencia que son transportadas por el aire.
  • Entomología. Muchos animales e insectos usan el sol como guía de navegación. Muchos, aunque menos, hacen uso de la polarización de la luz solar para ubicarse y moverse en la dirección adecuada. Otros, menos aún, usan la luz de la luna para el mismo propósito. Pero solamente una especie, el escarabajo pelotero africano (Scarabaeus zambesianus) navega su ambiente mediante la percepción de los patrones de polarización de la luz de la luna. Este escarabajo, cuando falta la luna, también puede orientarse usando la posición de la Vía Láctea en el cielo. En las casi dos semanas del año cuando ni la luna ni las estrellas son visibles, S. zambesianus erra de un lado a otro como borracho.

 

Compilación y traducción: IIEH

Fuentes:

Los escarabajos peloteros se orientan usando la Vía Láctea

Los árboles conversan

¿Los genes influyen en el efecto de la anestesia?

Fenómenos extraordinarios de la ciencia

El impacto de viajes espaciales en la virulencia bacteriana

Un balance fino en la relación humana