Hoja de espinaca convertida en tejido cardíaco

Tejido cardíaco vivo a partir de una hoja de espinaca
 

La bioingeniería ha transformado una hoja de espinaca en tejido cardíaco humano palpitante.

Un estudio publicado esta semana en la revista Biomaterials describe la transformación de una hoja de espinaca común y comestible en tejido cardíaco con células humanas y circulación. La ingeniería de tejidos no es un campo nuevo, se ha cultivado piel, cartílago y tejido muscular en grandes cantidades in vitro, se han desarrollado huesos artificiales. Pero hay un obstáculo enorme: ¿Cómo construir un sistema vascular funcional para evitar la necrosis del tejido?

Un grupo de bioingenieros del Instituto Politécnico de Worcester construyó, entonces, un bioandamio o armazón (scaffold) a partir de una hoja de espinaca. Una de las características más visibles de una hoja es la red de pequeñas venas que se bifurcan para transportar agua y nutrientes. Los científicos quitaron todas las células vegetales de la hoja (decelularización) con detergentes y lo que resultó fue un esqueleto hecho de celulosa, completamente biocompatible. La celulosa tiene siglos de uso en la medicina y uno de sus representantes más puros, el algodón, todavía es uno de los materiales más usados en procedimientos de curación. El armazón obtenido fue, luego, bañado con una solución de células endoteliales humanas vivas de manera que tejido vivo creciera a su alrededor. La parte exterior fue recubierta de células madre mesenquimales que se adhirieron de forma natural. Ya recelularizado, el armazón tiene la apariencia de un corazón en miniatura; a la vena principal se le inyectaron fluidos del color de la sangre y, como se ve en este video, comprobaron que el nuevo sistema vascular funciona.

El objetivo final de este estudio es poder reemplazar tejido dañado en pacientes que hayan sufrido infartos de miocardio u otras condiciones que impidan las contracciones ventriculares. Aunque ya se realizan xenotrasplantes de válvulas cardíacas de tejido bovino y porcino, tienen una vida media de 10 años. La técnica presentada en el estudio tiene potencial real: longevidad, es una tecnología verde, tiene bajo costo de producción y puede ser replicada en grandes cantidades. Es más, los autores del estudio afirman que este mismo método puede aplicarse a diferentes tipos de plantas para reparar diferentes tipos de tejido en el cuerpo humano. Un ejemplo: Reemplazar las células de la madera para reparar huesos humanos.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Cruzando reinos: Empleando plantas decelularizadas como tejido base para construir andamios

Hoja de espinaca transformada en tejido cardíaco palpitante