El exterminio de nuestros parientes evolutivos más cercanos

Escultura de Hugo Rheinhold: El mono de Darwin (detalle)
 

Cuatro de las siete especies de homínidos se hallan en peligro crítico de extinción.

Esta semana la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) anunció, desde su sede en Suiza, que el gorila oriental (Gorilla beringei) forma ya parte de la lista roja de especies en peligro crítico de extinción. Su población se ha desplomado casi un 80% en los últimos veinte años y su rango de distribución geográfica se ha visto fragmentado. De no tomar medidas radicales de conservación se espera la desaparición de la especie a corto o mediano plazo.

Siete especies de primates homínidos, de cuatro géneros, sobreviven en la actualidad:

  1. Gorilla beringei. El gorila oriental, el primate más grande, habita en Uganda, en Ruanda y en las montañas del Congo. La agricultura y la deforestación han destruido sus hábitats mientras que los cazadores ilegales lo matan por su carne. Se cree que sobreviven alrededor de 6 mil individuos.
  2. Gorilla gorilla. El gorila occidental incluye dos subespecies, una consta de alrededor de 90 mil individuos y la otra de 250. Sus poblaciones se han visto diezmadas por la deforestación, la ganadería, la caza y el virus del Ébola. Es parte de la lista de peligro crítico de la IUCN desde 2007.
  3. Pongo pygmaeus. El orangután de Borneo, también en peligro crítico de extinción, ha perdido 86% de su población en las últimas décadas a causa de actividades humanas. La fragmentación de su hábitat se ha debido a la deforestación, los desarrollos comerciales y turísticos en la isla y a los incendios provocados como parte del cultivo de la palma aceitera. Sobreviven alrededor de 47 mil ejemplares.
  4. Pongo abelii. El orangután de Sumatra, la más pequeña de las dos especies del género Pongo, se encuentra casi extinta. Su población se redujo en un 95% desde 1990; en la actualidad se piensa que solo existen unos 7 mil ejemplares en estado salvaje. La razón principal de su aniquilación es la industria de la palma aceitera.
  5. Pan paniscus. El bonobo, o chimpancé pigmeo, se encuentra en peligro “no crítico” de extinción. Los peligros principales son similares a homínidos de otros géneros: destrucción del hábitat y la caza ilegal de animales salvajes, cuya carne se vende en mercados populares. Las guerras en la República Democrática del Congo han dado lugar a milicias armadas que viven y cazan en los parques nacionales “protegidos”.
  6. Pan troglodytes. El chimpancé común, especie con la que compartimos el 96% DNA, está en peligro de extinción por la deforestación, las enfermedades (sufren las mismas que nosotros) y la caza ilegal para obtener carne, mascotas o sujetos para la experimentación. Sólo en Estados Unidos, se mantienen 1300 chimpancés en laboratorios para realizar en ellos todo tipo de experimentos. En Austria, Nueva Zelanda, Holanda, Suecia e Inglaterra se ha prohibido su uso en laboratorios por razones éticas. Se considera que existen entre 172 mil y 300 mil chimpancés en estado salvaje.
  7. Homo sapiens. Nuestra especie está calificada como de preocupación menor y aunque hay quien quisiera recordar, al menos, su vulnerabilidad por las guerras, las enfermedades y la pérdida de hábitats, la verdad es que nuestra población sigue creciendo. Hay 7500 millones de H. sapiens en este planeta.
Un orangután de Sumatra con su bebé. El cultivo de la palma aceitera ha devastado la especie. (c) Getty Images
 

John Robinson, primatólogo de la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje, expuso el problema así: “Somos, con mucho, la especie de primate homínido más exitosa de todas y hemos empujado a nuestros primos contra la pared. Salimos del bosque y convertimos esos bosques en áreas de otro tipo. Las preferencias de hábitat de otros primates casi les imposibilita vivir en un mundo dominado por seres humanos. La idea de perder esas especies es muy dolorosa y trataremos de salvarlos. Pero parece que están en su último momento”.

Jane Goodall, célebre primatóloga y la mayor experta en chimpancés, es un poco más optimista: “A pesar de exponer el problema de los primates homínidos a todo el mundo, y de que la gente ha cobrado conciencia, las poblaciones de primates siguen desplomándose. Lo peor por ahora sucede en Indonesia, con la industria de la palma aceitera y el orangután, pero ya empezamos a ver que esta industria ha llegado a África. También estamos sufriendo el resurgimiento del comercio de chimpancés como mascotas, algo que ya casi había desaparecido. Algunos santuarios funcionan, otros no. Vamos a perder más primates, pero no vamos a perder”.

Autor: IIEH

Fuentes:

El gorila oriental ya en la lista de especies en peligro crítico

Prohibición del uso de primates homínidos en laboratorios