Misión

Marco de referencia

Nos encontramos en medio de una alteración profunda del ecosistema global. Ejemplo de esto es la preocupación de los científicos que previenen sobre la aparición de virus letales, antiguos o nuevos. Tal es el caso de la tan temida pandemia de la llamada influenza aviar, resultado de la incontrolada depredación que los seres humanos han llevado a cabo en todo el planeta. Aunado a esto, el uso perverso de la globalización de la información, la tecnología particularmente, ha dado lugar a fuentes de contaminación de todo tipo alrededor del mundo; la devastación de los grandes ecosistemas como las selvas lluviosas en América, África y Asia ha provocado grandes alteraciones en el clima, entre otras, el número y magnitud nunca visto de huracanes; y, en el aspecto social, la creciente inseguridad que nos aqueja.

La gran interrogante es ¿están los gobiernos y su sistema científico capacitados para enfrentar esta problemática? O ¿hasta que punto tienen el interés de hacerlo? ¿Pueden tratarse estos problemas globales con soluciones regionales?

Definitivamente no hay soluciones fáciles ni a corto plazo, pero nosotros creemos que la solución está en la educación, dentro de un paradigma enteramente diferente al actual.

Es así que la página Evolución y Ambiente invita a toda persona o institución interesada a participar con contribuciones, sugerencias, enlaces y con todo aquello que juzguen pueda ayudar a las futuras generaciones para mejorar su interacción con la dinámica del medio ambiente.

Coincidimos con las afirmaciones que Jonathan Tennenbaum en su artículo “Vernadsky y la ciencia de la vida” hace:

Hemos llegado al punto en que la incompetencia metodológica, que domina la biología y la investigación médica actuales, no puede seguir siendo tolerada. Estamos enfrentando una gran cantidad de irrupciones de epidemias y epizootias viejas y nuevas en todo el mundo que incluyen el sida, la tuberculosis, el cólera, la polio, la hepatitis, el dengue, la enfermedad de las vacas locas y muchas otras por aparecer.

Esto refleja una aceleración repentina en la tasa de evolución de formas de vida relativamente primitivas en la biosfera: bacterias, virus, parásitos y demás, como resultado de la devastación de África y de otras regiones del mundo en desarrollo, y de la locura de la globalización comercial que condujo a la epidemia de la enfermedad de las vacas locas y otras en Inglaterra, además de la probabilidad de creación artificial en laboratorios de nuevos patógenos. Si este proceso continúa, no podemos eliminar la probabilidad de que la humanidad misma se extinga dentro de unas pocas generaciones. No hay forma que técnicas de biología molecular o ingeniería genética provean una respuesta a este “holocausto biológico” en proceso. Necesitamos una revolución científica que se base en la comprensión del principio de la vida misma como un principio distintivo, activo, impregnado en la geometría del universo.

Existe una segunda urgente consideración, subrayada por Lyndon LaRouche. El patrón de los proyectos de infraestructura en gran escala, requeridos para el desarrollo de Eurasia (y del resto del mundo) en el futuro inmediato, implica una escalada de intervención humana dentro del así llamado ecosistema natural de la biosfera terrestre y aún dentro de sus condiciones atmosféricas y clima, más allá de lo que el hombre haya realizado hasta ahora. Es necesaria la cooperación no sólo de los gobiernos y las agencias de planificación, sino también de la población en general, cuyo apoyo político tiene que ser movilizado.

En su libro Cultura y verdad, Renato Rosaldo nos dice que la nostalgia de los imperialistas gira alrededor de una paradoja: una persona mata a alguien y después le guarda luto. De una forma más atenuada, alguien altera a propósito una forma de vida y después lamenta que las cosas ya no sean como antes. De manera más remota, una persona destruye su medio ambiente y después rinde culto a la naturaleza. En cualquiera de sus versiones, la nostalgia imperialista emplea una pose de 'anhelo inocente', tanto para capturar la imaginación de la gente como para esconder su complicidad con la dominación a menudo brutal(1)
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Nuestra misión

Es por esto que la misión de este sitio es profundizar en la investigación del fenómeno de la evolución en un contexto total y sintético, orientado hacia el entendimiento de un modelo de universo en el que se asigne a cada uno de sus sistemas su valor real en los procesos globales de complejificación.

Entre las inquietudes detectadas en estudiosos que no están de acuerdo con las orientaciones prevalecientes ocupó un primerísimo lugar la necesidad urgente de cambiar a un paradigma más incluyente y por lo tanto más en consonancia con las leyes fundamentales de la naturaleza, extensivo a todas las áreas del conocimiento universal.

Para lograr nuestra misión, se han fijado los siguientes objetivos:

  1. Difundir con mayor energía, y a una audiencia más numerosa, los resultados de las investigaciones de punta de estudiosos de las temáticas del sitio, informando de nuevas publicaciones sobre temas afines.

  2. Convertir este sitio en el punto de encuentro en el que converjan ideas sobre el necesario cambio de paradigma científico, ambiental y educativo. 

  3.  Publicar artículos y libros con los últimos adelantos científicos de las temáticas del sitio.

  4. Organizar encuentros a distancia para la discusión de los temas de las áreas de interés.

Guillermo Alcalá Rivero (1937-2005)
Virgilio Velázquez Alcalá


(1) Del libro Cultura y verdad, Renato Rosaldo 1991:72 citado en el artículo “Desde el preservacionismo hasta la revolución verde y ecología profunda: una aproximación a la nostalgia imperialista en ambientalismo contemporáneo” de Witold R. Jacórzynski en Ingeniería genética y ambiental. Teresa Kwiatkowska y Ricardo López Wilchis (compiladores), , México, Plaza y Valdez editores, 2000.