Muerte masiva de aves migratorias

Pobladores de Cuerámaro han detectado desde hace dos semanas el deceso de patos en sitio donde desemboca el río Turbio.

Por Jorge Escalante
Reforma, México, 7 enero 2016

CUERÁMARO, Gto.- Cientos de aves migratorias provenientes de Estados Unidos y Canadá han muerto en la presa El Coyote, donde desemboca el río Turbio, uno de los más contaminados de la entidad.

Las causas de la mortandad no han sido determinadas, no obstante, autoridades locales y pobladores temen que se registre un fenómeno masivo como el ocurrido en 2004, cuando perecieron cinco mil patos y otras aves.

Habitantes de la comunidad Cerrito de Agua Caliente, colindante con el vaso lacustre, reportaron al Gobierno municipal el deceso de especies como pato canadiense pinto, golondrino, cucharón boludo y pato triguero.

El Alcalde de Cuerámaro, Moisés Cortez, informó ayer que reportó el hecho a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), así como a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y al Instituto de Ecología del Estado de Guanajuato.

Destacó que personal del Municipio realizará recorridos cada tercer día por la presa a fin de recolectar aves muertas para enterrarlas y evitar una contaminación mayor.

"Los habitantes reportaron la muerte que ocurre desde hace dos semanas, nosotros estamos solicitando una atención rápida porque se podría presentar la muerte de miles de aves en los próximos días", advirtió.

La presa El Coyote junto con la de Silva en San Francisco del Rincón, así como Malagana, Blanca, La Haciendita y la laguna de Yuriria, son los sitios elegidos por las aves migratorias para procrear en el Estado durante el invierno.

La muerte de cinco mil aves en 2004 se atribuyó al botulismo, enfermedad que se origina por una intoxicación causada por las toxinas de clostridium botulinum.

En 2010, en la presa de Silva, más de tres mil aves migratorias murieron.

De acuerdo a la organización ambientalista Ducks Unlimited de México (Dumac), unos 3 millones de aves migratorias, de los 20 millones que llegan a México en temporada de invierno, se asientan en el centro del País.

Se estima que del año 1994 al 2014 más de 35 mil aves han muerto en vasos lacustres de Guanajuato por la contaminación y el botulismo.