Los motivos del cambio climático.

Claramente y sin ambages, debemos enfrentar la realidad de un cambio climático que ha sido, si no planeado, sí impulsado por las potencias que tienen el privilegio de adjudicarse los enormes recursos que guarda el ártico, lo que provocará una aceleración en los procesos del cambio climático que en estos días se tratará de manera más que hipócrita en la reunión de Copenhague En estos días (fines de noviembre de 2009) se lee el siguiente reporte que llega desde Halifax, Nueva Escocia.

Descubre deshielo ruta marina y más

Inteligencia / Roger Cohen
The New York Times, 28 noviembre de 2009


A medida que llega al fin de su primera década, el siglo 21 aparece con mayor claridad.Comentario1 Las democracias de libre mercado con escasos recursos van a enfrentar a autocracias de libre mercado (sistemas autoritarios que no llegan a dictaduras) ricas en crudo, gas y demás materias primas. No se sabe con certeza quién triunfará, pero los últimos 10 años han sido difíciles para la idea democrática.
Las autocracias han sacado lecciones del fracaso de los sistemas totalitarios en el siglo 20: permiten los viajes y la búsqueda del lucro (particularmente en el caso de sus allegados). También permiten la expresión personal, mientras no represente un reto directo para el sistema. Sin embargo, aún utilizan el temor como el pegamento para la cohesión de sus sociedades. China, Irán, Venezuela y Rusia son algunas de las naciones que tienen este tipo de modelo.
Otro reto importante del siglo girará en torno al cambio climático: si podrá mitigarse, quién financiará dicha acción y su impacto en recursos cada vez más escasos. Dadas las dificultades, la cumbre de Copenhague que se celebrará la próxima semana ya ha dejado de ser un ejercicio de toma de decisiones para convertirse en uno de prevaricación. Independientemente de lo que se decida, algunos efectos del calentamiento global ya son irreversibles.
Uno de ellos es que, aproximadamente para el 2030, una ruta marítima polar se abrirá al derretirse el hielo.Comentario2 La Antártida es una tierra cubierta de hielo y el Ártico es un cuerpo de agua congelada. A medida que se dé el deshielo, el "gran norte" se volverá navegable y acortará por miles de kilómetros las rutas marítimas entre Asia, Europa y Norteamérica. Por ejemplo, la ruta marítima del norte entre Yokohama, Japón, y el puerto holandés de Rotterdam es unos 6 mil 500 kilómetros más corta que las rutas actuales.
La historia es geografía; esta alteración cambiará al mundo. "Vamos a empezar a hablar de relaciones transárticas", me dijo Espen Barth Eide, Viceministro de Defensa noruego. "El gran norte es la prioridad estratégica número uno de Noruega".Comentario3
Eide está enfocado en el pasaje polar porque es un realista. A los noruegos les gusta planear, uno de los motivos por los que su economía luce más robusta que la mayoría. El deshielo no es bueno, pero más vale estar preparado para sus consecuencias. Una de ellas será que naciones democráticas, como Noruega, Dinamarca y Suecia, tendrán que procurar arreglos con países autocráticos como Rusia a la hora de repartir el botín.
Si acaso no se acuerdan reglas básicas, el crudo, gas y demás recursos aún sin descubrir en la zona podrían provocar un conflicto.
Afortunadamente, no hay Estados fallidos en la cuenca ártica y entre los principales protagonistas -Rusia, Canadá, Noruega, Estados Unidos y Dinamarca existe un amplio consenso de que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho Marítimo de 1982 es un marco de resolución de reclamos más deseable que alguna versión polar del "Gran Juego" del siglo 19. El que Rusia plantara hace dos años una bandera en el lecho marino del Polo Norte no fue algo alentador, pero Eide indicó que Moscú ha desempeñado un papel constructivo en conversaciones recientes.
China es una de las naciones que muestra un fuerte interés por el pasaje polar. Eide ha visitado ese país dos veces en fechas recientes. Desde luego, China no es una nación polar, pero sí planea a largo plazo, motivo por el cual compra actualmente materias primas. Una nueva ruta de transporte hacia sus principales mercados es de profundo interés estratégico para China.
Lo anterior me remite de vuelta al conflicto democracia-autocracia. El diálogo entre Noruega y China demuestra que la cooperación puede salvarlo, pero creo que la gente no sólo quiere ser rica, quiere ser libre. Ganar con poder suave la lucha en pro de sociedades más abiertas requerirá que las democracias piensen en términos estratégicos en lugar de enfocarse en el próximo trimestre financiero. Noruega es un buen ejemplo de ello.


Comentario 1 Lo que aparece con gran claridad en el artículo, son los motivos que tienen los países árticos para acelerar el cambio climático que será nefasto para los países en “vías de desarrollo” y abrirá más la brecha entre países “ricos” y “pobres”
(al texto)
Comentario 2 La ruta polar ya está abierta. Ver Cambio climático: un futuro incierto, donde aparece una gráfica con el incremento de la navegación en dicha ruta.
(al texto)
Comentario 3 Los países nórdicos (polares) navegan con bandera de ecologistas, pero en realidad son los menos. Lo único que les interesa es el poder económico saqueando impunemente los recursos naturales que deberían ser propiedad de la humanidad. Se escudan en el hecho de que “son los más aptos y por lo tanto son quienes tienen derecho de adjudicarse todo lo que puedan. En Oslo tuvimos la oportunidad de darnos cuenta hasta que punto tienen estos países arraigada la idea de que el ser humano es el “dueño de todo el planeta: En una tienda de “souvenirs”, mi esposa quería comprar un pequeño juguete fabricado con piel de foca; yo me opuse diciéndole que eso era fomentar la matanza de los animales. Cuando el propietario del negocio se dio cuenta, se enfrento conmigo y encolerizado me dijo que ellos (los noruegos) tenían todo el derecho de matar cuanta foca pudieran, pues eran una plaga que se comía sus peces y me exigió de mala manera que me retirara de su tienda. Otro ejemplo de lo “ecologistas” que son los países polares se puede ver en el artículo. Dinamarca: una vergüenza. Tomado de http://www.ecoclimatico.com/archives/dinamarca-una-verguenza-559/comment-page-1
(al texto)

Dinamarca: una vergüenza.

Se sigue realizando cada año esta brutal  sangrienta masacre en las islas Feroe, (Dinamarca, un país supuestamente ‘civilizado’ y que pertenece a la Unión Europea. Para muchos es desconocido este atentado a la vida, a la sensibilidad, a todo. En esta masacre sanguinaria participan los mozos para ‘demostrar’ que entran en la edad adulta (¡!) es absolutamente increíble que no se haga nada para evitar esta barbarie que se comete contra los calderones, un delfín inteligentísimo que tiene la particularidad de acercarse a las personas por pura curiosidad.