Adiós a la Amazonia

El ecosistema más importante del planeta está condenado a desaparecer.

 Da Brasil ‘licencia para deforestar’

 Avala Brasil megapresa.

- Aumentan asesinatos en Amazonia brasileña.

 


 

Da Brasil ‘licencia para deforestar’

> Flexibiliza Gobierno control sobre bosques y selvas

> Otorgan amnistía a taladores ilegales en proyecto avalado por Cámara baja.

Alberto Armendáriz, Corresponsal.
Reforma, México, 26 mayo 2011


RÍO DE JANEIRO.- Bajo la presión del poderoso sector agropecuario, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó en la madruga de de ayer una polémica reforma al Código Forestal que flexibiliza los controles sobre los bosques y selvas y otorga una amnistía a quienes realizaron deforestaciones ilegales hasta 2008.

"La agropecuaria brasileña celebra el avance realizado", afirmó la presidenta de la Confederación Nacional de la Agricultura, la senadora Katia Abreu, del partido Social Democrático, sobre la enmienda de la legislación originaria de 1965, que recibió 273 votos a favor, 182 en contra y 2 abstenciones, logrando así dividir la mayoría oficialista que tiene el partido de los Trabajadores (PT), de la Mandataria brasileña, Dilma Rousseff.
La reforma, que había sido presentada por el partido del Movimiento Democrático, principal aliado del PT en el Congreso, retira al Gobierno federal el poder exclusivo de definir qué actividades agroganaderas pueden desarrollarse en las llamadas Áreas de Preservación Permanente, reduce la cantidad de bosques que los agricultores deben preservar y condona multas a productores rurales que deforestaron y degradaron ilegalmente el territorio hasta agosto de 2008, eximiéndolos de pagar un costo potencial de unos 300 mil dólares.
''Es una vergüenza para Brasil", subrayó el líder de la bancada del PT, Cándido Vaccarezza, quien apuntó que la nueva norma va en contra de los esfuerzos del Gobierno por frenar la deforestación en la Amazonia, cuyo ritmo venía en declive pero ha aumentado en el último año.
"Este código, con la amnistía, es una licencia para deforestar", advirtió, por su parte, el diputado Iván Valente, del partido Socialismo y Libertad.
La enmienda debe ahora pasar al Senado, donde el proyecto aún puede ser modificado. De todas maneras, Rousseff ya adelantó que vetará los puntos más controvertidos.
Durante su campaña electoral, la Mandataria se comprometió a seguir reduciendo la deforestación y no hacer concesiones que socaven la imagen internacional de Brasil como uno de los países líderes en la protección del medio ambiente.


"El proyecto aprobado por la Cámara baja produjo el milagro de convertir una legislación escrita para defender los bosques y selvas brasileñas en una ley de incentivo a la expansión desenfrenada de la agricultura y de la ganadería", condenó Paulo Adarío, director de la campaña Amazonia del grupo ambientalista Greenpeace.
En los últimos tiempos, Brasil se ha convertido en uno de los principales productores agropecuarios, con exportaciones récord del sector por 80 mil millones de dólares en el último año.
Según Greenpeace, la deforestación para permitir la explotación agrícola y ganadera de las tierras" es responsable de casi dos tercios de las emisiones brasileñas de gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático.
Sólo 1.7 millones de los 5.3 I millones de kilómetros cuadrados de bosques y selvas de Brasil esta bajo protección del Estado.

Y asesinan a ambientalista

RÍO DE JANEIRO.- Mientras en Brasilia el Congreso brasileño votaba la controvertida enmienda al CódigoForestal, en el norteño estado amazónico de Pará un líder ambientalista y su esposa fueron asesinados el martes.
José Claudio Ribeiro Silva, activista por la conservación forestal, fue baleado junto a su esposa, María do Espíritu Santo da Silva, en la reserva ambiental Praialta-Piranheira, en el suroeste del estado, donde vivían desde hacía 24 años en permanente conflicto con madereros clandestinos que deforestan la zona ilegalmente.

Alberto Armendáriz

 


 

Y para darle la puntilla al Amazonas

Avala Brasil megapresa.

Reforma, México, AFP, 2 de junio 2011

> Recibe Belo Monte licencia ambiental; rechazan la decisión ecologistas e indígenas.

BRASILIA.- La gigante hidroeléctrica de Belo Monte, destinada a ser, en plena Amazonia, la tercera más grande del mundo, recibió ayer la licencia del regulador ambiental de Brasil pese al rechazo de grupos ecologistas y comunidades indígenas de la región.
"El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) concedió a Norte Energía (consorcio de empresas brasileñas que realizarán la obra) la licencia de instalación que autoriza la construcción de la hidroeléctrica Belo Monte en el río Xingú (en el oeste del estado amazónico Pará)", informó el organismo en un comunicado.
La planta, cuya edificación está valuada en 11 mil millones de dólares y tendrá una capacidad para generar 11 mil 200 megavatios, lo que beneficiará a 23 millones de hogares, entrará en funcionamiento en 2015.
Belo Monte será la tercer mayor hidroeléctrica del mundo, detrás de las Tres Gargantas, en China, e Itaipú, compartida por Paraguay y Brasil.    .
Pero indígenas, pobladores tradicionales y ambientalistas se oponen a la obra porque aseguran que la represa provocará graves problemas sociales, ecológicos y financieros. Incluso la fiscalía del estado de Pará intentó frenar el proyecto.
"Es una obra criminal que significa la destrucción ambiental de una gran área de selva, que afectará la vida de decenas de miles y que secará el río para cinco aldeas indígenas que perderán la supervivencia de su alimentación", denunció Antonia Melo, coordinadora del Movimiento Xingú Vivo para Siempre.
"Los indígenas y pobladores de la zona no retrocederemos en el empeño para que no entre en operación", añadió Melo.
Según sus críticos, Belo Monte provocará un desastre ecológico por la inundación de un área de más de 500 kilómetros cuadrados de selva; desplazará a unas 40 mil personas, entre ellas 12 mil indígenas, y perjudicará la economía de las comunidades que viven de la pesca al reducir el caudal del río Xingú.
Además, preocupa la gran cantidad de gente que llegará a esa zona de la Amazonia.
La concesionaria Norte Energía, integrada en buena parte por empresas públicas, informó ayer que, durante el pico de la construcción, espera emplear directamente a 18 mil 700 personas y más de 23 mil indirectamente, lo que sumaría 96 mil con las familias.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, órgano autónomo de la OEA, pidió a Brasil que suspenda la construcción y que consulte a los pueblos indígenas afectados por las obras.
Sin embargo, Ibama aseguró que la autorización ambiental del proyecto, impulsado por el ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, se fundamenta en un "análisis técnico robusto" y supone la incorporación de compensaciones socioambientales, entre ellas una distribución de agua suficiente para mantener los ecosistemas y el modo de vida de los pobladores tradicionales.
"Belo Monte garantizará la seguridad energética brasileña (con 10 por ciento de la energía eléctrica del país)", dijo el Ministro de Energía, Edison Lobao, al anunciar en rueda de prensa un plan para el desarrollo sostenible del área.
La autorización cayó en el periodo ideal para el inicio de la megaobra, ya que este mes comienza el estiaje en la región, informó la concesionaria Norte Energía en un comunicado.

 


 

Autorizan deforestación y asesinas a activistas.

Aumentan asesinatos en Amazonia brasileña.

> Matan a 6 activistas en menos de un mes; vinculan violencia con reformas forestales.

Alberto Armendáriz. Corresponsal.
Reforma, México, 16 junio 2011

RIO DE JANEIRO.- Al campesino Obede Loyla de Souza, de 31 años, tres hombres armados lo sacaron de su casa en Pacayá, en el estado amazónico, de Pará el jueves de la semana pasada; lo llevaron hasta una zona boscosa, lo obligaron a arrodillarse y le pegaron un tiro en el oído con una escopeta.
El jóven, casado y padre de tres niños, se convirtió así en el sexto trabajador rural asesinado en menos de un mes en la Amazonia, presuntamente por denunciar la actividad de madereros y hacendados que ilegalmente están deforestando la selva.
Según la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), dependiente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, la creciente violencia está relacionada con el debate en el Congreso de una polémica reforma del Código Forestal, que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y, de ser ratificada por el Senado, flexibilizaría los controles sobre los bosques y selvas, además que proporcionaría una amnistía a los taladores clandestinos.
"La impunidad está suelta. Quienes mandan son los madereros y los estancieros, que tienen a sueldo a la Policía y la justicia, y cada vez vemos también más pequeños traficantes de mariguana por acá. Todos tienen sus sicarios para matar a quien se les oponga", dijo a REFORMA Dalva Cardoso, coordinadora de la CPT en la zona.
La ola de asesinatos comenzó el 24 de mayo, cuando los activistas José Claudio Ribeiro Silva y su esposa, María do Espíritu anto, fueron emboscadas en un asentamiento en Nova Ipixiuna, también en Pará. Pocos días después, un testigo del crimen, Eremilto Pereira dos Santos, también fue acribillado.
Les siguieron las muertes del líder campesino Adelino Ramos, quien había denunciado a taladores en el estado de Rondonia, y la del agricultor Marcos Gomes da Silva, el 1 de junio, de nuevo en Pará.
Según la CPT, otros dos trabajadores rurales están desaparecidos y hay 165 campesinos y líderes ecologistas en la zona que han recibido amenazas de muerte. De acuerdo con sus datos, en los últimos 20 años, mil 150 activistas rurales han sido asesinados en la Amazonia.
Las acusaciones de inacción obligaron al gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff, quien advirtió que vetaría la reforma del Código Forestal en caso de que sea aprobada en el Senado, a tomar cartas en el asunto.
Ordenó el desplazamiento a la zona de más de un centenar de soldados y liberó unos 300 mil dólares para accionar equipos de fiscalización que controlan la deforestación amazónica.
"Es como querer controlar una zona más grande que México con un batallón y darles recursos sólo para pagarse su transporte y comida", criticó Paulo Adario, director del Proyecto Amazonia de la organización ambientalista internacional Greenpeace. 

RÍO DE JANEIRO.- Más de mil activistas ecológicos han sido asesinados en la Amazonia en las últimas dos décadas, pero, hasta ahora, sólo una persona está en prisión por estos crímenes.
Se trata del estanciero Vitalmiro Bastos Moura, de 36 años, acusado de matar con seis tiros a la monja estadounidense Dorothy Stang, de 73 años, en el estado de Pará, donde la religiosa hacía campaña contra la deforestación en 2005.
Unos 80 sicarios han sido procesados por otras muertes, pero al final siempre terminaron libres, impunes.

Alberto Armendáriz

Otorgan amnistía a taladores ilegales en proyecto avalado por Cámara baja.